Declaraciones y discursos Múltiples mecanismos
Día Mundial de la Libertad de Prensa 2026: Declaración conjunta
04 de mayo de 2026
Lusaka, Zambia
A medida que las Naciones Unidas impulsan reformas para renovar y reforzar su labor con miras a los próximos decenios, es fundamental reflexionar sobre los fundamentos que orientan nuestra acción colectiva. En un mundo caracterizado por los conflictos armados, el aumento de las desigualdades, las condiciones climáticas difíciles, las disrupciones tecnológicas, el crecimiento exponencial de la información errónea y la creciente desconfianza, la construcción de un futuro pacífico no es una aspiración retórica, sino un imperativo estratégico y moral. A fin de estar preparadas para afrontar el futuro, las Naciones Unidas deben seguir firmemente ancladas en los principios que sostienen la paz, protegen la dignidad humana, defienden el estado de derecho y promueven el desarrollo sostenible, principios que trascienden con creces el sistema de las Naciones Unidas y que unen a las numerosas partes interesadas que celebran el Día Mundial de la Libertad de Prensa.
La convicción de que la libre circulación de las ideas, los conocimientos y la cultura allana el camino hacia la paz mundial sigue siendo un elemento fundamental de todas las actividades de las Naciones Unidas. Esa circulación no puede existir sin la libertad de opinión y de expresión de cada persona, potenciada por una prensa libre e independiente y unos medios de comunicación pluralistas para informar al público. Estas son las piedras angulares de la convivencia pacífica, el entendimiento mutuo y la cooperación internacional. Toda visión verosímil de un mundo más pacífico y justo debe preservar y reforzar este compromiso.
La libertad de expresión, pilar esencial de la gobernanza democrática, la rendición de cuentas y el estado de derecho, se consagra en el artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, en el que se subraya que “todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”.
La libertad de expresión se reafirma en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y es fundamental para realizar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en particular el Objetivo 16, que insta a promover sociedades pacíficas, justas e inclusivas, facilitar el acceso a la justicia para todos y construir a todos los niveles instituciones eficaces e inclusivas que rindan cuentas. Estos compromisos no son principios abstractos, sino bases prácticas para la estabilidad y la prosperidad común.
Recordamos que los medios de comunicación independientes, pluralistas y diversos son indispensables para construir, salvaguardar y mantener la paz. Al proporcionar información precisa, actualizada y basada en hechos, los periodistas contribuyen a reducir la información errónea y los contenidos perjudiciales que pueden avivar las tensiones, alimentar el odio e incitar a la violencia. Al dar voz a todos los sectores de la sociedad, incluidas las mujeres, los jóvenes y las comunidades marginadas, los medios de comunicación independientes fomentan la inclusión, la participación y la cohesión social. Al sacar a la luz las quejas, la corrupción y las injusticias mediante un periodismo responsable, contrastado y basado en hechos comprobados, los periodistas crean un espacio para el diálogo, la rendición de cuentas y la solución pacífica, en lugar de la confrontación y el conflicto. En entornos precarios y afectados por conflictos, el periodismo profesional puede contribuir a los procesos de reconciliación, documentar la verdad, luchar contra la incitación a la violencia y ayudar a restablecer la confianza entre las instituciones y las comunidades. En las sociedades estables, refuerza la resiliencia al fomentar una participación ciudadana informada y dotar a los ciudadanos de los medios para participar de forma constructiva en la vida pública. En todos los contextos, una prensa libre actúa como mecanismo de alerta temprana, ayudando a las sociedades a detectar los riesgos que surgen y abordar las tensiones antes de que degeneren en violencia.
Al mismo tiempo, condenamos de manera inequívoca los asesinatos de periodistas y profesionales de los medios de comunicación, así como todos los actos de violencia, intimidación y acoso cometidos contra ellos. Esos delitos atentan contra los fundamentos mismos de la democracia y la paz. Los ataques contra periodistas y profesionales de los medios de comunicación, las detenciones arbitrarias, el acoso, la violencia en línea y fuera de línea, la censura y el uso indebido de las leyes para silenciar las voces críticas minan la confianza y agravan la polarización. Cuando se restringe la libertad de prensa, el descontento aumenta, la desinformación se propaga sin control y las sociedades son más propensas a la división, la inestabilidad y los conflictos.
Es fundamental promover la rendición de cuentas y poner fin a la impunidad en lo que respecta a los crímenes cometidos contra los periodistas, ya que esa impunidad no solo infringe los derechos individuales, sino que también debilita las instituciones y socava los cimientos de la paz y la seguridad. Cuando se silencia a los periodistas, las sociedades se ven privadas de la información necesaria para tomar decisiones con conocimiento de causa y resolver los conflictos de forma pacífica. Nos comprometemos a garantizar que, a medida que el sistema de las Naciones Unidas evolucione para hacer frente a los desafíos de los próximos decenios, siga defendiendo y promoviendo la libertad de prensa como factor de paz, resiliencia y gobernanza democrática. En una época caracterizada por la rápida transformación tecnológica, en la que las plataformas digitales y las tecnologías emergentes desempeñan un papel cada vez más importante, la defensa de la libertad de prensa es más urgente que nunca. Si bien la innovación ofrece nuevas oportunidades de acceso a la información y de participación, también conlleva riesgos, como la propagación de los contenidos perjudiciales y la pérdida de la confianza en relación con las fuentes fiables. El fortalecimiento de la alfabetización mediática e informacional, el apoyo al periodismo profesional e independiente y el fomento de ecosistemas de información transparentes y responsables son medidas esenciales para lograr que el progreso tecnológico contribuya a la paz, los derechos humanos y el desarrollo sostenible.
En el seno del sistema de las Naciones Unidas, reafirmamos que la libertad de prensa no es una cuestión secundaria, sino que ocupa un lugar central en nuestros mandatos en materia de paz y seguridad, desarrollo y derechos humanos. La protección de los periodistas, la lucha contra la impunidad, la erradicación de la información errónea y la desinformación, y la promoción de un entorno propicio para unos medios de comunicación libres e independientes son responsabilidades comunes de los Estados Miembros y todas las partes interesadas.
No se puede lograr un futuro pacífico y seguro si no hay transparencia, rendición de cuentas y libre circulación de la información.
En este Día Mundial de la Libertad de Prensa, exhortamos a los gobiernos, las instituciones —en particular las organizaciones de medios de comunicación—, el mundo académico, la sociedad civil, el sector privado y todas las personas del mundo a que reafirmen su compromiso con la libertad de expresión. Garanticemos que los periodistas puedan trabajar con seguridad e independencia, que las leyes protejan la libertad de los medios de comunicación en lugar de restringirla, y que los ecosistemas de información fomenten el diálogo en lugar de la división. De ese modo, no solo defendemos un derecho fundamental, sino que sentamos las bases para lograr instituciones más resilientes y sociedades más inclusivas, allanando el camino hacia la paz.
Excmo. Sr. Khondker M. Talha
Presidente de la Conferencia General de la UNESCO
Excma. Sra. Annalena Baerbock
Presidenta de la Asamblea General de las Naciones Unidas
Excmo. Sr. Lok Bahadur Thapa
Presidente del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas
Excmo. Sr. Sidharto R. Suryodipuro
Presidente del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas
Excmo. Dr. Nasser Bin Hamad Al Hinzab
Presidente del Consejo Ejecutivo de la UNESCO