Declaraciones y discursos Múltiples mecanismos
Día Internacional de los Afrodescendientes - 31 de agosto
El reconocimiento, la justicia y el desarrollo deben convertirse en una realidad para las personas afrodescendientes: Expertos de la ONU*
31 de agosto de 2026
Pronunciado por
Grupo de Trabajo de Expertos sobre los Afrodescendientes; Foro Permanente de las Naciones Unidas para los Afrodescendientes; Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial; y otros
GINEBRA – Con motivo del Día Internacional de las Personas Afrodescendientes, los mecanismos de las Naciones Unidas contra el racismo emitieron la siguiente declaración conjunta:
Hoy celebramos la resiliencia, el liderazgo y las valiosas contribuciones de las personas y comunidades afrodescendientes, cuyos logros han enriquecido a las sociedades e impulsado la lucha por la libertad, la igualdad, la justicia y los derechos humanos. Asimismo, hacemos un llamado a una acción global renovada para desmantelar el racismo sistémico y estructural que sigue negando a millones de personas afrodescendientes el disfrute pleno de sus derechos humanos.
La conmemoración de este año se celebra durante el Segundo Decenio Internacional para las Personas Afrodescendientes (2025-2034), bajo el lema “Reconocimiento, Justicia y Desarrollo”, y coincide con el 25.º aniversario de la Declaración y Programa de Acción de Durban (DPAD). Este aniversario debe ser una oportunidad para renovar el compromiso político y convertir compromisos asumidos a lo largo de los años en cambios tangibles.
Veinticinco años después de Durban, se han logrado avances importantes, entre ellos un mayor reconocimiento internacional del legado de la esclavitud y el colonialismo, una creciente atención a la justicia reparadora, el establecimiento de mecanismos específicos de la ONU contra el racismo y mayores esfuerzos para combatir la discriminación racial. Sin embargo, la implementación sigue siendo desigual e insuficiente, y la brecha entre los compromisos internacionales y la realidad sigue siendo profunda.
La creciente atención internacional a la justicia reparadora, junto con las negociaciones para una Declaración de las Naciones Unidas sobre la promoción, la protección y el pleno respeto de los derechos humanos de los afrodescendientes, ofrecen importantes oportunidades para fortalecer la protección de sus derechos humanos y abordar el legado de la esclavitud y el colonialismo, así como los daños contemporáneos.
En todas las regiones, las personas y comunidades afrodescendientes siguen experimentando pobreza desproporcionada, desempleo, vivienda inadecuada, barreras para acceder a una educación y atención médica de calidad, riesgos ambientales, prácticas policiales discriminatorias, encarcelamiento excesivo y acceso desigual a la justicia. Las diversas formas de discriminación siguen agravando estas inequidades, en particular para las mujeres, los niños, y niñas los jóvenes, las personas con discapacidad, las personas LGBTIQ+, las personas migrantes y comunidades marginadas. Los jóvenes afrodescendientes a menudo enfrentan perfilamiento racial, exclusión de los procesos de toma de decisiones y la reducción de su espacio cívico. Las personas defensoras de los derechos humanos y quienes ejercen liderazgos comunitarios contra el racismo también se enfrentan a amenazas, intimidación, vigilancia y represalias en muchos contextos. La salud y los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y niñas afrodescendientes siguen siendo motivo de preocupación, ya que los análisis internacionales de salud pública y el monitoreo de los derechos humanos continúan documentando barreras sistémicas persistentes, brechas socioeconómicas y disparidades en los resultados de salud materna y sexual a nivel mundial.
La justicia reparadora y los esfuerzos por reconocer las injusticias históricas demuestran tanto un impulso como una resistencia persistente. El debilitamiento, en algunos contextos, de las políticas publicas y de otras medidas diseñadas para combatir la discriminación racial y promover la igualdad nos recuerda que el progreso no es lineal ni está garantizado.
Las nuevas tecnologías también están generando formas contemporáneas de discriminación racial. La inteligencia artificial, los sistemas biométricos y la toma de decisiones por algorimos pueden reproducir o amplificar los prejuicios raciales, sin las salvaguardias adecuadas en materia de derechos humanos, mientras que el discurso de odio y la desinformación en línea dirigidos a las personas afrodescendientes siguen amenazando la igualdad y la dignidad. La Declaración y Programa de Acción de Durban debe seguir siendo relevante para estas nuevas manifestaciones de racismo, y orientar la gobernanza digital basada en los derechos humanos.
El racismo ambiental y la injusticia climática son, asimismo, preocupaciones fundamentales. Las comunidades afrodescendientes a menudo enfrentan una exposición desproporcionada a la contaminación, los residuos tóxicos, la degradación ambiental y los desastres relacionados con el clima, agravados por patrones históricos de segregación, despojo de tierras y marginación económica. Esto puede menoscabar los derechos a la salud, la vivienda, la alimentación, el agua, el desarrollo y un medio ambiente limpio, saludable y sostenible. Por lo tanto, abordar el racismo ambiental es fundamental para la justicia climática y el desarrollo sostenible.
La discriminación racial en las fuerzas del orden y en los sistemas de justicia penal sigue siendo una manifestación visible del racismo estructural, que incluye detenciones, registros, uso de la fuerza, encarcelamientos y sentencias desproporcionadas. La supervisión efectiva, las investigaciones independientes, la rendición de cuentas, las reparaciones y la compensación a las víctimas son esenciales para la justicia racial.
La falta de datos desagregados, exhaustivos, basados en la autoidentificación y que respeten los derechos humanos, así como la falta de investigaciones basadas en evidencia, también obstaculizan el progreso. La recopilación de datos y la investigación deben sustentar la elaboración de políticas fundamentadas en evidencia y fortalecer la rendición de cuentas, respetando al mismo tiempo la privacidad, el consentimiento informado, la participación y las salvaguardias contra el uso indebido, la estigmatización y la discriminación.
Mientras avanza el Segundo Decenio Internacional, el reconocimiento sin justicia es incompleto, y la justicia sin desarrollo es insostenible. El reconocimiento exige afrontar la verdad histórica y garantizar que las historias, culturas, lenguas y contribuciones de las personas afrodescendientes se reflejen plenamente en la educación y las instituciones públicas. La justicia exige rendición de cuentas, recursos efectivos y medidas reparadoras. El desarrollo exige acceso equitativo a los recursos, las oportunidades, la tecnología, la tierra, la vivienda, la atención médica, la educación y una participación significativa en la vida económica y política.
La Declaración y Programa de Acción de Durban sigue siendo la piedra angular de esta agenda, ya que proporciona un marco para abordar el racismo histórico y contemporáneo mediante la reforma legislativa, la transformación institucional, la educación, la cooperación internacional y los enfoques centrados en las víctimas. El desafío no reside en la ausencia de normas, sino en su plena y efectiva implementación.
En este Día Internacional, instamos a los Estados, las organizaciones internacionales, al sector privado y a la sociedad civil, a ir más allá de los compromisos simbólicos y a emprender acciones concretas, con plazos definidos y con los recursos adecuados. En particular, hacemos un llamado a:
- La implementación acelerada de la Declaración y Programa de Acción de Durban a través de planes de acción nacionales, indicadores medibles, seguimiento independiente y recursos adecuados, junto con un progreso continuo hacia una sólida Declaración de las Naciones Unidas sobre la promoción, la protección y el pleno respeto de los derechos humanos de los afrodescendientes .
- Promover la justicia reparadora mediante soluciones eficaces para los daños históricos y contemporáneos, incluyendo la restitución, la indemnización, la rehabilitación, la satisfacción, las garantías de no repetición y el alivio de la deuda cuando proceda.
- Reformar las leyes, políticas y prácticas discriminatorias en materia de policía, justicia penal, educación, atención médica (incluida la salud mental), vivienda, empleo, migración y tecnología, con la participación significativa de personas afrodescendientes, en particular mujeres, niños, jóvenes, personas con discapacidad, migrantes, personas LGBTIQ+ y comunidades de base.
- Fortalecer la participación y representación significativas de las personas afrodescendientes en las instituciones públicas, los procesos políticos y la toma de decisiones en todos los niveles.
- El financiamiento adecuado, sostenido y equitativo para las medidas de lucha contra el racismo antinegro, incluidos los planes de acción nacionales y las iniciativas diseñadas y lideradas por personas afrodescendientes, con una asignación transparente y un seguimiento eficaz.
- La adopción de medidas para abordar el racismo ambiental y la injusticia climática, incluyendo la protección equitativa contra los daños ambientales, el acceso a entornos saludables y recursos para la adaptación al cambio climático, y la integración de la justicia racial en las políticas climáticas.
- La regulación de la inteligencia artificial, las tecnologías digitales y los sistemas de datos, basada en los derechos humanos, para prevenir la discriminación algorítmica, la vigilancia abusiva, el discurso de odio en línea y otras formas de racismo facilitadas por la tecnología.
El Segundo Decenio Internacional debe ser una década de implementación, basada en la rendición de cuentas, la participación, la solidaridad y el cambio transformador, mediante planes de acción nacionales, indicadores medibles, revisiones periódicas y mecanismos de monitoreo independientes. El 25º aniversario de la Declaración y Programa de Acción de Durban no debe ser simplemente una conmemoración de las luchas del pasado, sino un compromiso renovado para afrontar las consecuencias persistentes de la esclavitud, el colonialismo y el racismo sistémico.
En este Día Internacional de las Personas Afrodescendientes, honramos a las generaciones que resistieron a la esclavitud, la dominación colonial y la opresión racial, y celebramos los logros de las personas afrodescendientes en todos los ámbitos de la actividad humana. Reafirmamos que la lucha contra el racismo es inseparable de la lucha por la dignidad humana, la igualdad y la justicia. Al comenzar el Segundo Decenio Internacional de las Personas Afrodescendientes, miramos al futuro con determinación y optimismo, comprometidos a promover el reconocimiento, la justicia y el desarrollo mediante acciones concretas, inversión sostenida y alianzas significativas.
El reconocimiento, la justicia y el desarrollo deben dejar de ser meras aspiraciones y convertirse en realidades para las personas afrodescendientes en todo el mundo. Ha llegado el momento de ponerlos en práctica.
*Esta declaración conjunta es emitida por los siguientes expertos:
- La Sra. Isabelle Mamadou, Presidenta, la Sra. Barbara G. Reynolds, la Sra. Catherine S. Namakula, la Sra. Miriam Ekiudoko y el Sr. John Phillip Binondo, Grupo de Trabajo de Expertos sobre los Afrodescendientes;
- la Sra. Gaynel Curry, Presidenta del Foro Permanente de las Naciones Unidas sobre los Afrodescendientes;
- la Sra. Tracie L. Keesee y el Sr. Víctor Manuel Rodríguez Rescia, Expertos del Mecanismo Internacional Independiente de Expertos para Promover la Justicia Racial y la Igualdad en el Contexto de la Aplicación de la Ley ;
- la Sra. Ashwini KP, Relatora Especial sobre las formas contemporáneas de racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia ;
- La Sra. Salome Mbugua, Presidenta del Grupo de Expertos Independientes Eminentes sobre la Implementación de la Declaración y el Programa de Acción de Durban ;
- El Sr. Gün Kut, Presidente, en nombre del Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial.
Las observaciones y recomendaciones específicas de cada país elaboradas por los mecanismos de derechos humanos de la ONU pueden consultarse en el Índice Universal de Derechos Humanos https://uhri.ohchr.org/es
Para obtener información adicional y realizar consultas de prensa, póngase en contacto con: OHCHR-media@un.org