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Declaraciones y discursos Investigación independiente

Declaración de Erik Møse, Presidente de la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre Ucrania, en el 63.º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos

21 de septiembre de 2026

Distinguido Presidente, 
Excelencias,

Junto con mi colega Vrinda Grover, presento esta actualización oral sobre el avance de las investigaciones de la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre Ucrania durante su quinto mandato, que comenzó el 31 de marzo de 2026.

Cuatro años y medio después de la invasión a gran escala de Ucrania por parte de la Federación Rusa, el conflicto armado continúa con consecuencias devastadoras. Según la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, más de 17 000 civiles han perdido la vida y casi 54 000 han resultado heridos en Ucrania durante este periodo. Entre enero y septiembre de 2026, la escalada de ataques por parte de la Federación de Rusia con armas de largo alcance en zonas pobladas ha provocado un aumento del 55 % en el número de víctimas civiles en comparación con el mismo periodo de 2025.

El creciente número de ataques de las fuerzas armadas ucranianas contra territorio ruso y zonas ocupadas ha provocado un aumento de víctimas civiles y de daños o destrucción de bienes de carácter civil, según fuentes rusas. Sin embargo, la falta de acceso ha obstaculizado la investigación de estos incidentes.

También han aumentado las víctimas civiles provocadas por los ataques con drones de corto alcance cerca de la línea del frente. Los medios de comunicación rusos siguen publicando vídeos y textos que muestran cómo los drones atacan intencionadamente a civiles e incluso se jactan de ello. La Comisión recuerda que, en sus informes de 2025, concluyó que los ataques sistemáticos de las fuerzas armadas rusas con drones de corto alcance a lo largo de la orilla derecha del río Dniéper constituían crímenes de lesa humanidad y que se cometían con el propósito de sembrar el terror entre la población civil, en violación del Derecho internacional humanitario.

Además, con el invierno aproximándose, a la Comisión le preocupa el impacto adverso sobre las condiciones de vida de la población civil de los extensos daños o la destrucción de las instalaciones energéticas de Ucrania causados por las oleadas sistemáticas de ataques de las fuerzas armadas rusas desde octubre de 2022.

Siendo independiente e imparcial, la Comisión continua con sus esfuerzos por investigar los incidentes y las violaciones cometidas a ambos lados de la línea del frente. Durante este mandato, la Comisión se ha centrado hasta ahora en el impacto sobre la población civil de los ataques a gran escala dirigidos contra la infraestructura energética; la educación patriótica y militar impuesta a los niños; y el reclutamiento de extranjeros para luchar en el conflicto armado.

Expresamos nuestro agradecimiento a todos aquellos que han compartido con nosotros información valiosa, incluidos el Gobierno de Ucrania, las organizaciones y personas afectadas por el conflicto armado.

La Comisión lamenta que la Federación de Rusia no haya respondido a las 41 comunicaciones que se le han dirigido desde 2022 con preguntas detalladas sobre sus investigaciones.

Distinguido Presidente, 
Excelencias,

Durante el duro invierno de 2025-2026, cuando las temperaturas descendieron hasta los 20 grados centígrados bajo cero, las fuerzas armadas rusas continuaron lanzando oleadas de ataques contra la infraestructura energética crítica de Ucrania. Más instalaciones eléctricas, líneas de transmisión, instalaciones de suministro de calefacción e instalaciones de gas han resultado dañadas o destruidas. Millones de civiles sufrieron durante semanas a causa de drásticos cortes de electricidad, escasez o ausencia total de calefacción.

En entrevistas con la Comisión, los civiles describieron cómo las temperaturas en sus viviendas descendieron a niveles tales que muchos desarrollaron problemas de salud, incluidos trastornos psicológicos. Las autoridades ucranianas documentaron heridas y fallecimientos relacionados con el frío. Quienes tuvieron la posibilidad, se trasladaron a otros lugares durante los meses más fríos.

La Comisión también ha dado seguimiento a informes acerca de ataques por parte de las fuerzas armadas ucranianas contra infraestructura en la Federación Rusa y en las zonas de Ucrania controladas por Rusia.Pasando ahora a las zonas ocupadas de Ucrania, la Comisión ha investigado la imposición de la educación patriótica y militar rusa a los niños ucranianos. Desde 2022, la Federación de Rusia ha reforzado y enfatizado sistemáticamente en su propio currículo la educación patriótica cuya implementación ha extendido a las zonas ocupadas. Clases y programas dedicados a charlas patrióticas sobre la Federación Rusa han sido añadidas al currículo y son obligatorias incluso para niños de tan solo tres años en educación preescolar. Los niños ucranianos de las zonas ocupadas se ven obligados a matricularse en escuelas que siguen el currículo ruso, con enseñanzas que glorifican a la Federación Rusa. El incumplimiento se castiga con amenazas y coerción.

Módulos de formación militar práctica, en los que se enseña a los niños a manejar y utilizar armas y a realizar ejercicios militares, forman parte del currículo obligatorio para los niños a partir de los catorce años. Organizaciones juveniles rusas patrocinadas por el Estado, que refuerzan aún más el adoctrinamiento patriótico y la formación militar especializada, han aumentado su presencia en los territorios ocupados, incluso en las escuelas. Los profesores ejercen presión sobre los niños para que se unan a dichas organizaciones.

La exposición a la formación patriótica y militar tiene un profundo impacto en los niños. Para algunos este sistema resulta insoportable, optan por huir a territorios bajo control del Gobierno ucraniano, a menudo solos, y enfrentan riesgos de seguridad considerables y grandes adversidades.

Una tercera área de las investigaciones en curso de la Comisión es el reclutamiento de ciudadanos extranjeros para luchar en el conflicto armado. Algunos se alistaron en ambas fuerzas armadas a sabiendas y de forma voluntaria. Muchos otros fueron engañados o coartados para alistarse en las fuerzas armadas rusas. La Comisión ha profundizado sus investigaciones sobre este segundo grupo. Notamos que varios Estados, entre ellos miembros de este Consejo, aún no hayan respondido a nuestras preguntas.

Ciudadanos extranjeros de diversos países en distintos continentes han sido captados, a través de una red de agentes e intermediarios, para alistarse en las fuerzas armadas rusas. Se les prometieron lucrativos puestos de trabajo civiles, se les proporcionaron billetes y visados, y fueron recibidos por agentes en los aeropuertos rusos. Poco después de su llegada, se les obligó a firmar contratos con el Ministerio de Defensa ruso. La gran mayoría no entendía el ruso ni los términos de dichos contratos y pronto se encontraron combatiendo en el frente en Ucrania.

Algunos extranjeros que estaban presentes en la Federación Rusa, incluidos personas que cumplían condenas de prisión, fueron coartados por las autoridades rusas para servir en sus fuerzas armadas que combaten en Ucrania.

Muchos de los reclutados de esta forma fallecieron poco después de llegar al frente, desaparecieron, resultaron heridos o fueron capturados por las fuerzas armadas ucranianas. A las familias les queda la angustiosa tarea de buscar a sus seres queridos desde lejos, a menudo sin mucha ayuda. Los agentes de reclutamiento suelen bloquear sus llamadas.

A medida que el conflicto armado continúa, la Comisión expresa su preocupación por sus graves consecuencias físicas y psicológicas, así como por otros efectos de la destrucción y las graves dificultades impuestas a las víctimas y sus familias.

Reitera la importancia de la rendición de cuentas, tanto judicial como extrajudicial, incluido el apoyo integral a las víctimas.

Gracias