Comunicados de prensa Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos
Las sanciones de Estados Unidos contra Cuba deben levantarse al poner en peligro las vidas de las personas
08 de junio de 2026
GINEBRA - El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, advirtió el lunes que la ampliación de las sanciones impuestas por Estados Unidos contra Cuba está causando un daño generalizado a la población y poniendo en peligro vidas. Él instó a que se detuvieran estas sanciones.
"Las restricciones de combustible impuestas desde principios de 2026 y el reciente endurecimiento de las sanciones extraterritoriales, en conjunto, están perjudicando de forma directa a la población cubana, especialmente a los más vulnerables. Hay niños que están muriendo debido a que los médicos no tienen acceso a suministros médicos y medicamentos esenciales. Este hecho es inaceptable", afirmó Türk. "Estas sanciones deben ser suspendidas de inmediato."
La declaración de emergencia nacional en Estados Unidos en enero pasado supuso la interrupción de los envíos de combustible a Cuba, lo que resultó en una situación de reducción drástica de las reservas de combustible del país a mediados de mayo. Esta disminución ha provocado apagones diarios que en la actualidad suelen superar las 20 horas. En mayo pasado se impusieron sanciones adicionales, que incluyeron varias sanciones con efectos extraterritoriales contra entidades privadas, como comerciantes, aseguradoras, empresas de turismo o de transporte marítimo, instituciones financieras, así como otros actores involucrados en el suministro de combustible o relacionados con los sectores de energía, defensa, minería, finanzas y seguridad del país.
Estas medidas, en su conjunto, están perjudicando de forma considerable a los derechos humanos de la población, especialmente a su acceso a suministros y servicios esenciales, incluyendo agua, alimentos y atención médica.
Los servicios médicos básicos como oncología, diálisis y salud materna están sometidos a una enorme presión. Datos recientes sobre salud pública muestran tendencias alarmantes, incluyendo que se haya duplicado la mortalidad infantil hasta una cifra de 9,9 decesos por cada 1.000 nacimientos y una disminución en las tasas de supervivencia al cáncer infantil del 85 por ciento al 65 por ciento, desde que se impusieron las restricciones de combustible. Hay una insuficiencia crítica de medicamentos esenciales, con niveles de suministro que se han visto reducidos a aproximadamente el 30 por ciento. La escasez de combustible está interrumpiendo la cadena agroalimentaria, lo que ha provocado una disminución del 60 por ciento en la producción de alimentos y aumentos drásticos en el coste de productos alimenticios básicos.
"Estos paquetes de sanciones tan severos que apuntan a sectores enteros de una economía y producen efectos amplios, indiscriminados y graves sobre las poblaciones son incompatibles con los principios básicos de la normativa internacional de los derechos humanos", aseguró el Jefe de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
Las actividades humanitarias básicas deben permanecer protegidas en cualquier circunstancia. Sin embargo, muchos actores del sector privado están imponiendo restricciones más allá de los requisitos legales debido a preocupaciones sobre posibles sanciones. Esto conduce a más retrasos en la adquisición de productos, a interrupciones en los envíos y una creciente incertidumbre en las cadenas de suministro humanitarias.
Las repercusiones conjuntas de estas medidas coercitivas y restricciones operativas también están obstaculizando el trabajo de las agencias humanitarias, incluidas las del sistema de las Naciones Unidas, a la hora de proporcionar ayuda y asistencia esenciales. Recientemente, la suspensión de servicios por parte de algunas principales compañías navieras debido a la aversión al riesgo afectó al reparto de más de 2,900 toneladas métricas de carga humanitaria de alimentos.
«Cuba se enfrenta a un aislamiento cada vez más acusado. Las empresas se están marchando del país. Cada vez menos aerolíneas vuelan allí. Cuba está casi desconectada de los sistemas de pago internacionales. El aumento de las temperaturas veraniegas corre el riesgo de incrementar la propagación de enfermedades transmitidas por vectores y por el agua. La próxima temporada de huracanes aumentará aún más la exposición a estos factores. Esto crea una tormenta perfecta para provocar el deterioro social y económico y el sufrimiento del pueblo cubano”, afirmó el Alto Comisionado.
A la vez que destacó el hecho de que las empresas tienen responsabilidades en materia de derechos humanos, el Alto Comisionado instó a las entidades empresariales e instituciones a evitar el cumplimiento excesivo y la retirada generalizada de sus actividades, de conformidad con los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre las Empresas y los Derechos Humanos.
Dadas las tensiones creadas por esta situación y el aumento del riesgo de disturbios sociales en Cuba, Türk instó a las autoridades a ejercer la máxima moderación y a respetar los derechos a la libertad de expresión, asociación y reunión pacífica.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos también apeló al Gobierno cubano a poner en libertad a todas las personas detenidas arbitrariamente y a entablar un diálogo constructivo y poner en marcha iniciativas para generar confianza con el fin de aliviar las tensiones sociales.