Los niños solicitan su inclusión en el debate sobre el derecho a la educación
14 de septiembre de 2026
“La participación no significa simplemente que te escuchen. Significa saber qué pasos se dieron en relación con lo que dijimos”, declaró Karen, una activista de diecisiete años procedente de México y representante infantil del Grupo de América Latina y el Caribe.
Ella formó parte de una cohorte de niños que participaron en el segundo período de sesiones del Grupo de Trabajo Intergubernamental de Composición Abierta sobre un protocolo facultativo a la Convención sobre los Derechos del Niño, celebrado en Ginebra.
Al igual que Karen, Lana, Roberto, Sania y Trond son representantes infantiles procedentes de Croacia, Liberia, Indonesia y Suecia respectivamente, quienes están abogando por la ampliación del derecho de los niños a la educación a la vez que poniendo el foco en las realidades que impiden que muchos niños tengan acceso a ella.
La educación gratuita para los niños fue reconocida como un derecho fundamental en la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948. Desde entonces, este derecho ha sido promovido en el derecho internacional mediante el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de 1966 y la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) de 1989, los cuales garantizan legalmente la educación primaria gratuita y solicitan la introducción progresiva de la educación secundaria gratuita. Ningún tratado internacional de derechos humanos garantiza los derechos de los niños a la educación y atención en la primera infancia, ni a la educación preescolar gratuita.
Sin embargo, existe la necesidad de ampliar este acceso. El Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo de la UNESCO calcula que 273 millones de niños y niñas en todo el mundo no recibían ninguna educación formal en 2024, la mayoría de ellos en edad escolar secundaria. Mientras tanto, solo alrededor del 60 por ciento de los estudiantes de primaria a nivel mundial han recibido al menos un año de educación preescolar, con una participación considerablemente mayor en aquellos países donde la educación preescolar es gratuita u obligatoria.
Los cinco representantes infantiles acudieron a Ginebra para participar en el segundo período de sesiones del grupo de trabajo intergubernamental de composición abierta del Consejo de Derechos Humanos, el cual está analizando un posible nuevo protocolo facultativo a la Convención sobre los Derechos del Niño relacionado con los derechos a la educación en la primera infancia, la educación preescolar pública gratuita y la educación secundaria pública gratuita.
Esto fue posible gracias a la adopción por parte del Consejo de Derechos Humanos de la resolución 56/5 en julio de 2024, por la que se creó un Grupo de Trabajo Intergubernamental para desarrollar un posible nuevo protocolo facultativo dirigido al Consejo de Derechos Humanos, asegurando al mismo tiempo la participación significativa de los niños a la hora de proporcionar información que sirviera como base para su trabajo.
Entre diciembre de 2025 y julio de 2026, los cinco representantes infantiles organizaron y lideraron de forma conjunta consultas en cinco regiones para identificar barreras a la educación y contribuir al desarrollo del posible Protocolo. Durante la sesión, presentaron sus propios puntos de vista, así como distintas conclusiones y mensajes en video de niños que participaron en las consultas regionales.
Participación de representantes infantiles en el segundo período de sesiones del Grupo de Trabajo Intergubernamental de Composición Abierta sobre un protocolo facultativo para la Convención sobre los Derechos del Niño, celebrado en Ginebra, Suiza. ©OHCHR/Yasamin Kashfi
La educación "gratuita" no siempre es gratuita
Trond, de doce años, es miembro de la junta de Save the Children Youth Suecia y el representante infantil del Grupo de Europa Occidental y Otros Estados. Él explicó que los costes ocultos de la educación fueron mencionados como una barrera relevante para acceder a la educación gratuita en todas las consultas regionales.
“Este protocolo potencial no consiste solamente en identificar los costes que existen. Se trata de que, si no definimos qué significa realmente "gratuito", un gobierno puede afirmar, sobre el papel, que ha cumplido con su obligación en virtud de este Protocolo, mientras un niño sigue sentado en su casa porque su familia no pudo pagarle el billete del autobús esa mañana", explicó.
En las consultas regionales, los niños identificaron la pobreza como un factor que afecta tanto al acceso como a la permanencia en la educación, ya que muchas familias dan prioridad a las necesidades básicas sobre la educación preescolar y secundaria. Los costes indirectos de la educación, la escasez de maestros y profesores y las infraestructuras inadecuadas en zonas remotas representan barreras adicionales para que los niños ejerzan su derecho a la educación.
La educación es un derecho que debe llegar a todos los niños y niñas
Sania, de diecisiete años y originaria de Indonesia, miembro de la Fundación Yayasan Semai Jiwa Amini (SEJIWA), participó como representante infantil para la región de Asia-Pacífico. Las consultas que ella realizó revelaron que el acceso de un niño a una educación de calidad depende de dónde viva o de cuánto ganan sus familias.
"En las grandes ciudades, las escuelas cuentan con instalaciones modernas y totalmente equipadas", señaló ella. "Pero en las zonas remotas, la pobreza ralentiza el progreso, por lo que muchas escuelas terminan estando dañadas y mantenidas de manera deficiente, lo que dificulta el aprendizaje en un entorno seguro y cómodo."
Sus consultas se centraron en las barreras para acceder a la educación preescolar y secundaria, ya que ella apuntó a que la educación preescolar es crucial para desarrollar habilidades sociales, independencia y la conexión con otros niños. Sin embargo, ella indicó que las familias en situación de pobreza ven la educación preescolar como un gasto adicional, lo que limita las oportunidades de los niños para beneficiarse del aprendizaje temprano.
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La educación solo es verdaderamente gratuita cuando es verdaderamente accesible, y cuando ningún niño ni niña se queda atrás.
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Lana, activista por los derechos de los niños de Croacia
Lana, una defensora de los derechos de los niños croata de quince años y representante infantil del Grupo de Europa del Este, es miembro del Consejo Infantil de la Ciudad de Opatija. Ella habló sobre los desafíos a los que se enfrentan los grupos vulnerables a la hora de acceder a la educación, declarando: "La experiencia educativa no es igual para todos los niños."
«Los datos deberían mostrarse desglosados siempre que sea posible, por ejemplo, por discapacidad, género, pobreza, migración o desplazamiento, así como por ubicación. Las estadísticas generales pueden mostrar que un país está progresando mientras ocultan el hecho de que ciertos grupos de niños no se están beneficiando de ese progreso», señaló ella.
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Un derecho que se le niega a un niño o niña, en cualquier lugar, supone un riesgo para todos nosotros y nosotras.
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Roberto, defensor de los derechos de los niños procedente de Liberia
Roberto, originario de Liberia, de diecisiete años y representante infantil del Grupo Africano, explicó más a fondo las palabras de Lana al pedir solidaridad y cooperación internacional para aquellos Estados que están en conflicto o que carecen de recursos para financiar la educación gratuita. Él subrayó la importancia del posible Protocolo Facultativo.
"De esta manera se lleva la cuestión de la solidaridad al centro del debate: la responsabilidad de los Estados de cooperar, de ayudar a financiar la educación gratuita cuando sea necesario", dijo.
Los niños piden ser partícipes
El objetivo principal del segundo período de sesiones fue reunir a gobiernos, expertos, representantes de la sociedad civil y defensores y defensoras de los derechos de los niños con el objeto de debatir los principios clave que podrían guiar la redacción de un nuevo posible Protocolo Facultativo sobre la educación en la primera infancia, la educación preescolar pública gratuita y la educación secundaria gratuita. También representó un paso importante para garantizar que los niños no solo sean consultados, sino que desempeñen un papel activo en la conformación del proceso. A medida que el Grupo de Trabajo avanza en sus deliberaciones, los niños piden ser partícipes del proceso.
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El verdadero reto no es abrir la puerta una vez para escuchar a los niños. Lo complicado es que la puerta permanezca abierta cuando llegue el momento de llevar a la práctica cualquier medida.
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Karen, activista infantil de México
Los representantes infantiles pidieron que la participación de los niños se extienda más allá de la redacción del posible Protocolo Facultativo hasta su implementación y seguimiento.
"Un informe sobre la educación infantil, escrito en su totalidad sin contar con los niños, carece de la única perspectiva que conoce de verdad si su contenido es cierto," indicó Trond.
Además, todos los ponentes destacaron que la participación debe garantizar que se escuchen las voces de los niños afectados de manera desproporcionada por la pobreza, la discriminación, el desplazamiento y la desigualdad de género, no como un complemento a añadir a la supervisión, sino como una prueba fundamental de si se está haciendo efectivo su derecho a la educación.