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Ilustrando en favor de la esperanza y la migración

01 de julio de 2025

Ilustración de un migrante de pie en un camino, mientras mira a un Buda en la distancia.
©Magda Castría

Durante 30 años Elizabeth vivió en un limbo. Sin contar con una situación migratoria estable, incluso los derechos más básicos parecían lejos de su alcance. A través de su historia, Derechos Humanos de las Naciones Unidas pretende concienciar sobre la razón de la importancia de contar con vías para lograr una migración regular.

“Nuestro cómic, ‘A pathway to compassion,’ cuenta la historia de Elizabeth y su lucha debido a su situación migratoria insegura, y sobre el poder de la solidaridad,» declaró Geneviève Säuberli, oficial de derechos humanos en la Unidad de Migración y Personas en Desplazamiento en Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

Con ilustraciones de Magda Castría (artista, feminista y activista procedente de Argentina), el cómic, para Säuberli, sirve para recordar cómo todas las personas pueden sumarse a la exigencia de sistemas y normas más justos que regulen la migración.

«La migración es una parte intrínseca del recorrido humano, pero aun así se mantienen las políticas restrictivas, provocando daño y sufrimiento en todas las etapas del ciclo de la migración,» afirmó Säuberli.

Para Castría, Elizabeth es una estrella.

«Creo que es una de las historias que más me ha sobrecogido,» aseguró Castría. «El hecho de que hayan pasado tantos años, y que aun no pueda regularizar su situación, es desgarrador.»

Elizabeth, un personaje que protagoniza un nuevo cómic de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, vivía bajo el miedo constante de que todo lo que había ido construyendo se lo podían arrebatar en un instante. Sin tener una situación de regularidad, ella siempre corría el riesgo de ser detenida y de no ser capaz de apoyar a su comunidad.  © ACNUDH/Magda Castría

«En un mundo donde la migración es un asunto que suele ser politizado y las personas que se desplazan usadas como chivo expiatorio, lo que conduce al miedo y la división, resulta crucial destacar aquellas soluciones que defienden los derechos humanos en lugar de debilitarlos,» subrayó Säuberli.

Inspirando medidas en favor de los derechos humanos

Desde que era una niña muy pequeña, a Castría le encantaba dibujar. El asistir a una escuela pública la expuso a diferentes realidades sociales, lo que despertó su interés temprano en las luchas sociales y los derechos humanos. Ella estudió posteriormente diseño gráfico, pero fue en 2018, con la aparición del multitudinario movimiento feminista en Argentina conocido como la marea verde, el cual demandaba un aborto legal, seguro y gratuito, cuando ella se dio cuenta de que la ilustración y el activismo estaban estrechamente conectados. A través de su arte, ella podía expresar sus sentimientos, inspirar cambios, además de forjar lazos de comunidad entre las mujeres.

«La ilustración como herramienta tiene un enorme poder simbólico. Nos ayuda a representar cosas que no se pueden ver, emociones, ausencias,» explicó Castría.

Magda Castría, ilustradora y diseñadora gráfica feminista procedente de Argentina. © Magda Castría

El objetivo de Castría es inspirar empatía, generar conversaciones, y provocar preguntas.

«Y también apelar a la ternura, a cuidar de los demás, ¿entiendes lo que quiero decir? A hablar de aquellos temas que son difíciles en ocasiones, pero de un modo tal que nos permita conectar unos con los otros,» apuntó.

El viaje de Elizabeth sirvió de inspiración a Castría.

«Estar en otro país, con otro idioma distinto, y seguir siendo fuerte, ofreciendo a los demás todo ese amor y esa empatía, es muy estimulante,» aseguró Castría.

De acuerdo con Säuberli, las evocadoras ilustraciones de Castría revelan tanto la simplicidad como el impacto poderoso que tienen las historias como la de Elizabeth.

«Usando una manera de narrar que tiene como eje la esperanza y los valores, nuestras presencias regionales y en los países, sumado a nuestros socios de la sociedad civil y activistas procedentes desde el Pacífico hasta América del Sur, han propiciado conversaciones sobre la migración y sobre cómo podemos conseguir cambios actuando juntos y juntas,» indicó Säuberli.

Derechos Humanos de las Naciones Unidas ofrece soluciones prácticas sobre cómo conseguir que todas las personas puedan sentirse seguras, prosperar, y pertenecer a un lugar. Con el objetivo de transformar las narrativas, las actitudes y el comportamiento hacia la migración, Derechos Humanos de las Naciones Unidas cuenta con un Conjunto de Herramientas para un Cambio de la Narrativa sobre la Migración, del que forman parte los cómics.

El amplio mandato de protección de Derechos Humanos de las Naciones Unidas incluye la promoción y protección de los derechos humanos de todo el mundo.

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Derechos Humanos de las Naciones Unidas analiza cómo las leyes, las políticas y las prácticas afectan a las personas que se desplazan, lo que incluye hablar directamente con estas personas, así como con las personas que se encargan de defender sus derechos.” 

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Geneviève Säuberli, oficial de derechos humanos, perteneciente a la Unidad de Migración y Personas en Desplazamiento, Derechos Humanos de las Naciones Unidas

La Oficina asesora a gobiernos y otros interesados sobre cómo los derechos humanos pueden actuar como herramientas potentes para mejorar los sistemas para todas las personas y asegurar que nadie se queda atrás.

«Creo que es una gran idea que Derechos Humanos de las Naciones Unidas optara por esta herramienta, con mostrar a personajes con los que las personas puedan conectar o empatizar más fácilmente,» opinó Castría. «Creo que tiene una gran eficacia y que, por supuesto, es vital para promocionar narrativas más positivas, especialmente en este contexto.»

En una nueva historia sobre migración de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y la ilustradora Magda Castría, la comunidad a la que pertenecía Elizabeth creía que era injusto e inhumano que la trataran de esa forma y que tuviera que vivir en la incertidumbre. Querían ayudarla a ella y a otras personas en su situación por lo que demandaban un sistema migratorio justo donde todas las personas tuvieran la oportunidad de vivir de forma segura. © ACNUDH/Magda Castría

Vías que funcionan

Säuberli declaró que varios países y regiones han implementado prácticas prometedoras con el fin de apoyar a los migrantes a través de un proceso de regularización basado en motivos humanitarios y de protección.

En México, las víctimas o testigos de delitos graves pueden solicitar la regularización de su situación migratoria, a la vez que Australia está permitiendo que víctimas de violencia en la pareja que posean un visado de compañero(a) puedan intentar conseguir la residencia permanente incluso si la relación sentimental se ha acabado.

Además, Italia protege a los niños y niñas no acompañados de ser deportados y les concede permisos de residencia hasta la edad de 18 años, y en África Oriental, el Protocolo sobre la Libre Circulación de la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD, según sus siglas en inglés) garantiza el acceso para personas desplazadas por desastres o a resultas del cambio climático.

De igual manera, Tailandia ha regularizado de forma repetida a migrantes no documentados procedentes de países vecinos, otorgándoles permiso para vivir y trabajar de forma legal por un período de hasta dos años sin obligarles a retornar a sus países de origen.

No obstante, aun quedan muchos desafíos que superar.

Cuando las rutas para una migración regular no están disponibles, o no son accesibles ni seguras, afirmó Säuberli, las personas que se desplazan se encuentran en situaciones de vulnerabilidad, expuestas a los riesgos de marginalidad, explotación e incertidumbre.

«Los migrantes tienen normalmente prohibido trabajar, quedan excluidos de la asistencia sanitaria, y se les niega una estabilidad básica,» denunció Säuberli. «No porque hayan hecho algo malo, sino porque muchos sistemas no ofrecen ninguna vía justa o accesible para regularizar su situación.»

Durante su más reciente discurso de Actualización Global ante el Consejo de Derechos Humanos, el Jefe de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Volker Türk, instó a los países de la UE a que sitúen los derechos humanos en el núcleo de las nuevas normativas sobre retornos y gobernanza de la migración en términos más generales, incluso con la ampliación de las vías seguras y regulares.

Derechos Humanos de las Naciones Unidas ha demandado de forma reiterada vías y sistemas para una migración segura y justa, y participa en la labor sobre normativa jurídica que aborde dificultades en materia de derechos humanos, proponiendo soluciones basadas en derechos y destacando aquellas prácticas que resultan más prometedoras.

«Confiamos en que las ilustraciones sirvan de inspiración para que nuestros lectores las usen, se unan a nuestra causa y defiendan los derechos humanos de las personas que se desplazan,» añadió Säuberli.

En el nuevo cómic, A pathway to compassion, al permanecer juntos y pasar a la acción para conseguir cambios, la comunidad halló nuevas vías para prosperar y demostró que la justicia, la igualdad de derechos y la dignidad suponen una vía segura para alcanzar un futuro prometedor para todos y todas. © ACNUDH/Magda Castría